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Curso Exprés para Prostitutas en elPeriódico

 

 

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CURSO EXPRÉS PARA ASPIRANTES INDEPENDIENTES

«Quiero ser puta»

La crisis ha multiplicado el ingreso en el oficio de mujeres catalanas, que antes del cataclismo económico eran una rareza. El colectivo de trabajadoras sexuales Aprosex ha decidido combatir las incertidumbres de las principiantes con un máster acelerado, el próximo sábado, en Barcelona.

NÚRIA NAVARRO

Conxa Borrell (de cara), 'escort' y promotora del curso 'Prostitución: nociones básicas para la profesionalización', y una de las cursillistas.

Conxa Borrell (de cara), ‘escort’ y promotora del curso ‘Prostitución: nociones básicas para la profesionalización’, y una de las cursillistas.

Aquí no hacemos apología de la prostitución. Tampoco hablamos de trabajadoras sexuales que lucran a terceros. Nos limitamos a la descripción clínica de un hecho: en los últimos cuatro años, una cantidad nada desdeñable de mujeres del país que antes podían afrontar facturas y ahora no, se han metido -o estudian hacerlo- en la prostitución de manera libre e independiente. Y explicamos que, ante este dato estadístico, un colectivo de veteranas del oficio, Aprosex, por fraternidad y activismo, imparten el próximo sábado un curso exprés dirigido a las indecisas, las principiantes y hasta las perfeccionistas sobre todo lo que hay que saber del negocio.

«Están entrando en la profesión chicas tremendamente jóvenes, de entre 18 y 23 años, y mayores de 50», explica Conxa Borrell, escort desde hace siete años y presidenta de Aprosex.Las jóvenes se apuntan para pagar los estudios o ayudar a la familia y,«por lo general, no están preparadas para ser profesionales de casi nada»; mientras que la mayoría de las maduras ingresan porque no encuentran empleo. «Son mujeres que apenas han estado con un hombre -su marido-, pero que tienen un mercado porque son tiernas, saben cómo tratar un gatillazo y están por la faena», ilustra.

43% de autóctonas

El aumento de oferta nacional lo certifica también uno de los socios fundadores de PhotoEscorts, el mayor portal español de anuncios defreelances con precios superiores a 150 euros la hora (durante el Mobil World Congress, por ejemplo, distribuye un volumen de 10.000 llamadas en Barcelona): «Cuando abrimos la web en el 2006, la mayoría de anuncios eran de chicas latinoamericanas y las de aquí eran la excepción codiciada; pero desde hace un par de años el aumento ha sido espectacular. Un 43% del total de profesionales dadas de alta este año son autóctonas, frente al 38% del mismo periodo del año anterior, que a su vez superó al precedente».

 

Al gestor de PhotoEscorts también le consta que son estudiantes y mujeres que se han quedado sin empleo. Entre las universitarias, apunta, se está extendiendo como un fenómeno viral las casual scorts, muy consolidadas en Londres. «Son chicas que han crecido con las redes sociales, que se atreven más y que eventualmente sacan un dinero -400 o 500 euros a la hora- durante las ferias y los congresos».

Es un conjunto de mujeres que optan por el ejercicio libre de la prostitución, algo que no solo no es delito, sino que reconoce el Protocolo de Palermo de la ONU, suscrito por España. «Eligen hacer de putas, como elegirían ser cajeras de súper. Nadie sueña de pequeña con ser una cajera de súper, ¿verdad? -cuestiona Borrell-. Pues tampoco puta. No es algo vocacional. Pero, en caso de tomar la decisión, hay que saber unas cuantas cosas para que no se sientan perdidas, como al principio me pasó a mí».

La voz de la experiencia

Y lo que le pasó a ella, a Conxa Borrell, fue lo siguiente. Era contable, esposa y madre. Su marido montó una empresa que se fue a pique. Habían hipotecado la casa. Los apremios económicos la asfixiaban. Y un día, lavando platos, escuchó en un telediario una noticia relacionada con el sexo de pago. «Hay prostitutas que ganan 200 euros al día», fluyó desde el televisor mientras el agua se llevaba la espuma del Mistol sumidero abajo. Con ese dinero podía pagar el colegio de su hijo, echó cuentas. Se preguntó si podría hacerlo, y en una semana organizó su nuevo negocio. «Sexo inteligente y morboso»,puso en el anuncio. Paula Vip sería su nombre de batalla. La primera vez, asegura, no sabía ni por dónde empezar. «Algún día, intentaré evitar el trago a otras», se prometió ya entonces, cuando Zapatero decía que el país iba de perlas.

Y ahora ha llegado el día. Porque hace dos años salió del armario. Se lo contó a su familia, y su estar en el mundo se normalizó. Y porque está decidida a plantar cara al abolicionismo que pone el membrete de«carne en venta» a todas las putas sin oír sus argumentos; a defender el oficio, a condenar las redes y cualquier tipo de trata –«faltaría más»– y a intentar mejorar las condiciones de sus colegas presentes y futuras. De ahí que el sábado dé el curso exprésProstitución: nociones básicas para la profesionalización(www.aprosex.com), junto a Cristina Garaizábal, psicóloga clínica con 30 años de experiencia en el mundo del sexo de pago y cofundadora del colectivo Hetaira de Madrid. Y, de momento, el comentario mayoritario de las cursillistas apuntadas es un aliviado«¡por fin alguien nos quiere enseñar!», asegura la encargada de las inscripciones.

 

La primera lección del máster es capital: saber si realmente quieren ser putas. «Porque una cosa es la fantasía y otra, la realidad». Deben darle una y mil vueltas. «Insistiremos en los inconvenientes -explica Borrell-.

 

Deben saber que la contrapartida a ganar dinero rápido, por ejemplo, es mentir a tu entorno más íntimo sobre la procedencia de un dinero que no tiene explicación». Ella misma ocultó a su hijo y a sus hermanos su vida paralela borrando las huellas como un trampero canadiense.

Por otra parte, la condenada crisis ha bajado las tarifas. Montserrat Neira, de 53 años, prostituta de libre elección desde 1989 y autora del libro Una mala mujer, explica que los precios actuales están lejos de cuando empezó. «En el 89 estar en un piso de 11 de la mañana a 9 de la noche significaba llevarse a casa el millón de pesetas (6.000 euros). Hoy, como máximo, te puedes sacar 3.000 limpios», asegura. En parte, por la recesión, que afecta a los bolsillos del cliente como a todo hijo de vecino, pero también, como subrayan desde el portal PhotoEscorts, por la multiplicación de la oferta y la aparición de los anuncios en webs generalistas como LoQUo o Milanuncios, incubadoras del low cost de la vida disoluta.

Luego está el encajar el estigma social, la consideración general de estar en el lado indecente. «Te enfrentas a la idea preconcebida de ‘eres-puta-porque-no-sabes-hacer-otra-cosa’ y, por lo tanto, nadas en inseguridad», explica Borrell. Porque la sociedad tiende a cosificar a la prostituta. Y le dice con todas las letras que su actividad es degradante. «Se hartan de repetir que todas somos esclavas, sumisas, humilladas y violadas; que no puedes decir que ‘no’ a las demandas del cliente, y eso es falso», se queja, muy en la línea de la escritora francesa Virginie Despentes, que en su libro Teoría King Kongsostiene que esa idea de envilecimiento generalizado es tan pertinente como hablar del trabajo textil mostrando solo imágenes de niños cosiendo en sótanos.

Lo peor de lo peor

La psicóloga clínica Cristina Garaizábal, la otra profesora del máster, explica que antes el oficio estaba más penalizado moralmente, pero también más extendido y, en consecuencia, ellas estaban más insertadas, «pero hoy las normativas dictadas desde las instituciones y la condena de un cierto sector del feminismo han calado en el imaginario social y las hace sentirse lo peor de lo peor, cuando la realidad es así solo para las víctimas de trata». Los síntomas derivados de ese estigma son: baja autoestima, sentimiento de que nadie te reconoce, desconfianza causada por la doble vida, angustia a la hora de negociar, miedo a la violencia.

Y frente a esa batería de fragilidades, la experta les propondrá un mantra: «Organízate, reúnete con otras trabajadoras sexuales, haz red de solidaridad y pelea por tus derechos».Y Borrell, de natural más intensa, va más allá: «Si es una elección libre, no hay trabajo en el que la mujer se empodere tanto desde el primer minuto como el de puta. El cliente elige entre la oferta, pero las riendas las lleva la profesional. Eso les debe quedar claro».

 

 

Gusto por el sexo

Una vez digeridos los inconvenientes -que, como han visto, son unos cuantos-, las maestras subrayarán que es primordial que el sexo no les dé dentera. «Una puta a la que no le guste el sexo es como una anoréxica metida a crítica gastronómica», compara Borrell. «Eso posible, pero lo pasará francamente mal». Y una vez no salen pegas, lo segundo es conocer y reconocer el propio cuerpo. «Para hacer sexo deben buscar su propio placer. Es imprescindible que la puta entienda que primero es ella. Ya tendrá luego oportunidad de conocer muchas variedades de penes y de saber cómo se comportan», dice a la brava.

Después, y no menos importante, viene el márketing corporativo.«La candidata debe ofrecer algo con lo que se sienta poderosa, y exponerlo de manera honesta -enuncia-; si dicen que trabajan de 12 a 8, deben cumplir el horario; si afirman que miden 1,70, que así sea; si publican unas fotos de reclamo, hay un límite tolerable de Photoshop», explica.«No pueden engañar, porque se perjudican a sí mismas y a todo el colectivo». Sobre lo que sí engancha, hay poca literatura.Desde el portal PhotoEscorts suelen enviarles consejos de cómo hacerse las fotos y redactar un anuncio. «Pero no tienen interiorizada la idea de la importancia de invertir en su publicidad».

Solventadas la convicción y la promoción, el siguiente nivel es la importancia de la inteligencia emocional y de la empatía. «Las putas somos listas, sabemos que el dinero no se hace con el coño, que lo tienen todas las muje-
res del mundo
 –dice la maestra–, sino con la cabeza. Es fundamental escuchar mucho, prestar atención al cliente como si fuera lo más importante del mundo y memorizar la información que te dé». Porque, al parecer, la gracia no es hacer muchos clientes, sino retenerlos, y saber manejar cada una de las situaciones. «Ahí es donde se ve quién es buena profesional –sentencia–, si no pasas de ser puta a ser zorra». ¡Cielos! ¿Y cuál es la diferencia? «La misma que entre el arquitecto que se niega a seguir unos planos sin pies ni cabeza por el capricho de un cliente, o el que tira adelante sin más».

Planes de ahorro
Y luego están las finanzas –«cada una guarda lo que quiere, pero lo óptimo es destinar un tercio al ahorro», según Borrell, recordando una sabia máxima de su abuelo–, y los asuntos legales. El abogado Fernando Esteban, que ha elaborado el dosier del curso, asegura que «el primer consejo legal para una prostituta que quiere trabajar con normalidad y no en el mercado oculto es darse de alta en la Seguridad Social y en Hacienda. Pagar impuestos no solo las ampara como trabajadoras, sino que también las dignifica».
Y es conveniente enseñarles cómo hacer una cobertura de seguridad.«Ellas deben sentir que no están solas, que si hay una agresión se puede denunciar». De manera astuta, el curso servirá de paso para conectarlas, para darles la oportunidad de que se reconozcan como compañeras y no como competidoras. «Al principio todas tenemos angustias parecidas, como: ‘Se me ha vaciado un condón dentro, ¿habré cogido el sida?’. Crear y extender relaciones entre ellas les ayuda a combatir las incertidumbres».
Y luego, claro, vendrán los consejos mecánicos. Porque en el vicio también debe haber virtud. «Hay que profesionalizarse». Y sin titubeos, añade: «Porque uno de los trabajos de la puta es enseñar al hombre a ser mejor amante, que se vaya a su casa y sepa hacerle algo nuevo a su pareja. También arreglamos problemas, ¿eh? Una vez recuperé a un SSPM (Solo le Sirve Para Mear). Aquello estaba muerto. Tardé un año, pero lo conseguí. Eso es lo que realmente tiene precio», concluye. El resto de secretos solo los sabran las cursillistas.

http://www.elperiodico.com/es/noticias/sociedad/quiero-ser-puta-3105869

RELATO EN PRIMERA PERSONA DE DOS MUJERES QUE SE HAN APUNTADO AL CURSO / ALEXIA CATALANA 22 AÑOS

«Mi madre y yo estuvimos a punto de perderlo todo»

Puedo asegurar que el mito de que las niñas se meten en este mundo por no tener educación ni principios, en mi caso, es totalmente falso. Mis padres viajaron mucho por Europa y a mí nunca me faltó de nada. Hasta el día en que mi padre nos abandonó dejándonos un préstamo hipotecario increíble. Yo tenía 18 años recién cumplidos. Mi madre y yo estuvimos a punto de perderlo absolutamente todo. Sin que ella supiera nada, abandoné los estudios y me puse a trabajar en un empleo corriente, pero el sueldo no llegaba ni para pagar la deuda.

Entonces recordé que una amiga estaba en este mundo y pensé: «Si ella ha podido, yo también podré». Así fue como empecé a ser unaescort. Trabajando solo dos meses pude ahorrar lo suficiente para enjugar gran parte de las deudas. Obviamente, mi madre sigue sin saber cómo gané aquel dinero. Se lo oculté no porque me avergonzara de lo que hacía, sino porque ella es una persona muy reservada y muy cerrada, y dudo mucho de que lo entienda.

Después de aquella experiencia, decidí volver. ¿Por qué? Ya no necesitaba el dinero para las deudas, sino para financiar mis estudios. También me di cuenta de que realmente me gustaba lo que hacía. Me apetecía seguir conociendo a hombres que me aportaran más a nivel personal, psicológico y económico que los chicos de mi edad, con los que apenas tengo temas de conversación.

Nunca he gastado mis ingresos en llenar armarios de ropa, ni en salir de fiesta los fines de semana. Siempre he tenido planes de futuro. Me sigo formando, viajo y soy feliz pudiendo llevar a mi madre a un buen restaurante sin preocuparme por la cuenta, tener posibilidad de una sanidad digna y sin listas de espera, poder estudiar sin tener que preocuparme por la matrícula.

Ahora me he tomado un pequeño respiro, pero volveré cuando acabe una parte de los estudios. Se preguntarán, ¿por qué te has apuntado al curso? Porque mis ganas de aprender no tienen límite. Porque quiero estar mucho más preparada de cara al regreso.

http://www.elperiodico.com/es/noticias/sociedad/madre-estuvimos-punto-perderlo-todo-3105870

RELATO EN PRIMERA PERSONA DE DOS MUJERES QUE SE HAN APUNTADO AL CURSO / CHELSEA CATALANA 42 AÑOS

«Empecé en mayo y no tengo mucha experiencia»

«Empecé en mayo y no tengo mucha experiencia»_MEDIA_1

Conocí a una profesional del sexo, le di vueltas a la idea, me organicé durante tres meses y empecé en mayo del 2013. Pero desaparecí entre agosto y diciembre, y ahora vuelvo a arrancar, con más fuerzas y con las ideas más claras. Pero no tengo experiencia, no he hecho muchos servicios y me he apuntado al curso para aprender, sobre todo, cuestiones administrativas, burocráticas, de márketing. Estoy elaborando mi blog -aún no está en línea pero se titulará chelsealove-, y aunque las presentaciones habituales me parecen aburridas, desconozco las estrategias de promoción. También me interesa saber cómo tratar por teléfono a los clientes, porque a menudo no ves cómo acabar con una conversación que no lleva a ninguna parte, y tampoco sé muy bien qué tono adoptar. ¿Seco? ¿Insinuante…?

Tampoco resulta fácil de llevar la ocultación. Aunque vas conviviendo con eso, no me interesa que nadie sepa quién hay detrás de Chelsea. Naturalmente hay una persona. Una madre de tres hijos, sin pareja, que tuvo un trabajo artístico y ahora lleva una empresa relacionada con la creatividad. Pero al principio no me metí en esto por un descalabro económico. Tengo mis deudas, como todo el mundo. Si tengo que ser sincera, yo empecé por placer. Me gusta el sexo, y si hay dinero de por medio, resulta más satisfactorio. Así que decidí compaginar los dos mundos. Pero ahora que he vuelto, la economía pesa más. Necesitó más dinero. Como era -y soy- nueva en esto, lo que personalmente más me angustia es que me puedan hacer daño, que es algo que no puedes controlar. No voy a ningún domicilio, ni a hoteles. Me limito a apartamentos por horas. Y mi tarifa es de 200 euros la hora, de momento, porque es un filtro para descartar clientes que no deseo. Yo busco un perfil cultural medio-alto, a hombres y mujeres con los que también pueda hablar de música o de arte. Porque no es solo dinero y sexo. También veo esto como una forma de enriquecimiento personal. Y eso me exige profesionalizarme. Saber más.

http://www.elperiodico.com/es/noticias/sociedad/empece-mayo-tengo-mucha-experiencia-3105871

 

CURS EXPRÉS PER A ASPIRANTS INDEPENDENTS

“Vull ser puta”

La crisi ha multiplicat l’ingrés en l’ofici de dones catalanes, que abans del cataclisme econòmic eren una raresa. El col·lectiu de treballadores sexuals Aprosex ha decidit combatre les incerteses de les principiants amb un màster accelerat, dissabte que ve, a Barcelona.

NÚRIA NAVARRO

Conxa Borrell (de cara), 'escort' i promotora del curs 'Prostitució: nocions bàsiques per a la professionalització', i una de les cursetistes.

Conxa Borrell (de cara), ‘escort’ i promotora del curs ‘Prostitució: nocions bàsiques per a la professionalització’, i una de les cursetistes.

Aquí no fem apologia de la prostitució. Tampoc parlem de treballadores sexuals que lucren tercers.Ens limitem a la descripció clínica d’un fet: en els últims quatre anys, una quantitat gens menyspreable de dones del país que abans podien afrontar factures i ara no, han entrat -o estudien fer-ho- en la prostitució de manera lliure i independent. I expliquem que, davant aquesta dada estadística, un col·lectiu de veteranes de l’ofici, Aprosex, per fraternitat i activisme, imparteixen dissabte que ve un curs exprés dirigit a les indecises, les principiants i fins i tot les perfeccionistes sobre tot el que s’ha de saber del negoci.

«Estan entrant en la professió noies tremendament joves, d’entre 18 i 23 anys, i més grans de 50», explica Conxa Borrell,escort des de fa set anys i presidenta d’Aprosex. Les joves s’hi apunten per pagar els estudis o ajudar la família i, «en general, no estan preparades per ser professionals de gairebé res»; mentre que la majoria de les madures hi ingressen perquè no troben feina. «Són dones que tot just han estat amb un home -el seu marit-, però que tenen un mercat perquè són tendres, saben com tractar una falta d’erecció i estan per la feina»,il·lustra.

43% d’autòctones

L’augment d’oferta nacional el certifica també un dels socis fundadors de PhotoEscorts, el portal espanyol d’anuncis de freelancesmés important amb preus superiors a 150 euros l’hora (durant el Mobil World Congress, per exemple, distribueix un volum de 10.000 trucades a Barcelona): «Quan vam obrir la web el 2006, la majoria d’anuncis eren de noies llatinoamericanes i les d’aquí eren l’excepció cobejada; però des de fa un parell d’anys l’augment ha sigut espectacular. Un 43% del total de professionals donades d’alta aquest any són autòctones, davant del 38% del mateix període de l’any anterior, que al seu torn va superar el precedent».

 

Al gestor de PhotoEscorts també li consta que són estudiants i dones que s’han quedat sense feina. Entre les universitàries, apunta, s’està estenent com un fenomen viral les casual scorts, molt consolidades a Londres. «Són noies que han crescut amb les xarxes socials, que són més atrevides i que eventualment es guanyen uns quants diners -400 o 500 euros a l’hora- només durant les fires i els congressos».

És un conjunt de dones que opten per l’exercici lliure de la prostitució, una cosa que no solament no és delicte, sinó que reconeix el Protocol de Palerm de l’ONU, subscrit per Espanya. «Escullen fer de putes, com escollirien ser caixeres de súper. Ningú somia de petita ser una caixera de súper, ¿oi? -qüestiona Borrell-.

 

Doncs tampoc somia ser puta. No és una ­cosa vocacional. Però, en cas de prendre la decisió, és necessari saber unes quantes coses perquè no se sentin perdudes, com al principi em va passar a mi».

La veu de l’experiència

El que li va passar a ella, a Conxa Borrell, va ser el següent. Era comptable, esposa i mare. El seu marit va muntar una empresa que va acabar en bancarrota. Havien hipotecat la casa. Les obligacions econòmiques l’asfixiaven. I un dia, rentant plats, va sentir en un telediari una notícia relacionada amb el sexe de pagament. «Hi ha prostitutes que guanyen 200 euros al dia», va fluir des del televisor mentre l’aigua s’emportava l’espuma del Mistol clavegueró avall. Amb aquests diners podia pagar el col·legi del seu fill, va fer comptes. Es va preguntar si podria fer-ho, i en una setmana va organitzar el seu nou negoci. «Sexe intel·ligent i morbós», va posar a l’anunci. Paula Vip seria el seu nom de batalla. La primera vegada, assegura, no sabia ni per on començar. «Algun dia, intentaré evitar el trago a altres», es va prometre ja llavors, quan Zapatero deia que el país anava de perles.

I ara ha arribat el dia. Perquè fa dos anys va sortir de l’armari. Ho va explicar a la seva família i el seu estar al món es va normalitzar. I perquè està decidida a plantar cara a l’abolicionisme que posa el membret de «carn en venda» a totes les putes sense sentir els seus arguments; a defensar l’ofici, a condemnar les xarxes i qualsevol tipus de tràfic –«només faltaria»– i a intentar millorar les condicions de les seves col·legues presents i futures. Això explica que dissabte imparteixi el curs exprés Prostitució: nocions bàsiques per a la professionalització (www.aprosex.com), juntament amb Cristina Garaizábal, psicòloga clínica amb 30 anys d’experiència en el món del sexe de pagament i cofundadora del col·lectiu Hetaira de Madrid. I, de moment, el comentari majoritari de les cursetistes apuntades és un alleujat «¡per fi algú ens vol ensenyar!», assegura l’encarregada de fer les inscripcions.

 

La primera lliçó del màster és capital: saber si realment vols ser puta.«Perquè una cosa és la fantasia i una altra, la realitat». Hi han de donar una i mil voltes. «Insistirem en els inconvenients -explica Borrell-.

 

Han de saber que la contrapartida a guanyar diners ràpids, per exemple, és mentir al teu entorn més íntim sobre la procedència d’uns diners que no tenen explicació». Ella mateixa va ocultar al seu fill i als seus germans la seva vida paral·lela esborrant les empremtes com un paranyer canadenc.

D’altra banda, la condemnada crisi ha abaixat les tarifes. Montserrat Neira, de 53 anys, prostituta de lliure elecció des del 1989 i autora del llibre Una mala mujer, explica que els preus actuals estan lluny de quan va començar. «L’any 1989 estar en un pis d’11 del matí a 9 de la nit significava endur-se a casa el milió de pessetes (6.000 euros). Avui, com a màxim, en pots treure 3.000 nets», assegura. En part, per la recessió, que afecta les butxaques del client com a qualsevol, però també, com subratllen des del portal PhotoEscorts, per la multiplicació de l’oferta i l’aparició dels anuncis en webs generalistes com LoQUo o Milanuncios, incubadores del low cost de la vida dissoluta.

Després hi ha la qüestió d’encaixar l’estigma social, la consideració general d’estar al costat indecent. «T’enfrontes a la idea preconcebuda que ‘ets-puta-perquè-no-saps-fer-una altra-cosa’ i, per tant, nedes en inseguretat», explica Borrell. Perquè la societat tendeix a cosificar la prostituta. I li diu amb totes les lletres que la seva activitat és degradant. «S’atipen de repetir que totes som esclaves, submises, humiliades i violades; que no pots dir que ‘no’ a les demandes del client, i això és fals», es queixa, molt en la línia de l’escriptora francesa Virginie Despentes, que en el seu llibre Teoria King Kong sosté que aquesta idea d’enviliment generalitzat és tan pertinent com parlar del treball tèxtil mostrant només imatges de nens cosint en soterranis.

El pitjor del pitjor

La psicòloga clínica Cristina Garaizábal, l’altra professora del màster, explica que abans l’ofici estava més penalitzat moralment, però també més estès i, en conseqüència, elles estaven més inserides, «però avui les normatives dictades des de les institucions i la condemna d’un cert sector del feminisme han calat en l’imaginari social i les fa sentir-se el pitjor del pitjor, quan la realitat és així només per a les víctimes de tràfic». Elssímptomes derivats d’aquest estigma són: baixa autoestima, sentiment que ningú et reconeix, desconfiança causada per la doble vida, angoixa a l’hora de negociar, por a la violència.

I davant aquestes fragilitats, l’experta els proposarà un mantra:«Organíza’t, reuneix-te amb altres treballadores sexuals, fes xarxa de solidaritat i lluita pels teus drets». I Borrell, de natural més intensa, va més enllà: «Si és una elecció lliure, no hi ha feina en què la dona s’empoderi tant des del primer minut com el de puta. El client tria entre l’oferta, però les regnes les porta la professional. Això els ha de quedar clar».

 

 

Gust pel sexe

Un cop païts els inconvenients -que, com han vist, en són uns quants-, les mestres subratllaran que és primordial que el sexe no els faci fàstic. «Una puta a qui no li agradi el sexe és com una anorèxica que es dediqui a fer crítica gastronòmica»,compara Borrell. «És possible, però ho passarà francament malament». I una vegada no surten pegues, el pas següent és conèixer i reconèixer el propi cos. «Per fer sexe han de buscar el seu propi plaer. És imprescindible que la puta entengui que primer és ella. Ja tindrà després oportunitat de conèixer moltes varietats de penis i de saber com es comporten», diu a la brava.

Després, i no menys important, ve el màrqueting corporatiu. «Lacandidata ha d’oferir alguna cosa amb què se senti forta i poderosa, i exposar-ho de la manera més honesta -enuncia-; si diuen que treballen de 12 a 8, han de complir l’horari; si afirmen que fan 1,70, que així sigui; si publiquen unes fotos de reclam, hi ha un límit tolerable de Photoshop», explica.«No poden enganyar, perquè es perjudiquen a si mateixes i a tot el col·lectiu». I en aquest aspecte, hi ha poca literatura. Des del portal PhotoEscorts els solen enviar consells de com fer-se les fotos i redactar un anunci. «Però no tenen interioritzada la idea de la importància d’invertir en la seva publicitat»,lamenten.

Un cop resoltes la convicció i la promoció, el nivell següent és la importància de la intel·ligència emocional i de l’empatia. «Les putes som llestes, sabem que els diners no es fan amb el cony, perquè en tenen totes les dones del món –diu la mestra–, sinó amb el cap. És fonamental escoltar molt, prestar atenció al client com si fos el més important del món i memoritzar la informació que et doni». Perquè es veu que la gràcia no és fer molts clients, sinó retenir-los, i saber portar cada una de les situacions. «És en això on es veu qui és una bona professional–sentencia–, si no, passes de ser puta a ser bandarra». ¡Déu meu! ¿I quina és la diferència? «La mateixa que entre l’arquitecte que es nega a seguir uns plans sense cap ni peus pel capritx d’un client, o el que tira endavant i ja està».

Plans d’estalvi
I després hi ha les finances –«cada una guarda el que vol, però el que és òptim és destinar un terç a l’estalvi», segons Borrell, recordant una sàvia màxima del seu avi–, i els assumptes legals. L’advocat Fernando Esteban, que ha elaborat el dossier del curs, assegura que «el primer consell legal per a una prostituta que vol treballar amb normalitat i no en el mercat clandestí és donar-se d’alta a la Seguretat Social i a Hisenda. Pagar impostos no només les empara com a treballadores, sinó que també les dignifica».
I és convenient ensenyar-los com fer una cobertura de seguretat.«Elles han de sentir que no estan soles, que si hi ha una agressió es pot denunciar». De manera astuta, el curs servirà de passada per connectar-les, per donar-los l’oportunitat que es reconeguin com a companyes i no com a competidores. «Al principi totes tenim angoixes semblants, com per exemple: ‘Se m’ha buidat un condó a dins, ¿dec haver agafat la sida?’. Crear i estendre relacions entre elles les ajuda a combatre les incerteses».
I després, és clar, vindran els consells mecànics. Perquè en el vici també hi ha d’haver virtut. «Cal professionalitzar-se». I sense titubejos, afegeix: «Perquè un dels treballs de la puta és ensenyar a l’home a ser més bon amant, que se’n vagi a casa seva i sàpiga fer alguna cosa nova a la seva parella. Però nosaltres també arreglem problemes, ¿eh? Una vegada vaig recuperar un NSPP (Només li Serveix Per Pixar). Allò estava mort. Vaig trigar un any, però ho vaig aconseguir. Les rendes se les emportarà la seva companya present o futura. Això és el que realment té preu», diu.

http://www.elperiodico.cat/ca/noticias/societat/vull-ser-puta-3105869

RELAT EN PRIMERA PERSONA DE DUES DONES QUE S’HAN APUNTAT AL CURSET / ALEXIA CATALANA 22 ANYS

«La meva mare i jo vam estar a punt de perdre-ho tot»

Puc assegurar que el mite que les nenes es fiquen en aquest món perquè no tenen educació ni principis, en el meu cas, és totalment fals. Els meus pares van viatjar molt per Europa i a mi no em va faltar mai res. Fins al dia en què el meu pare ens va abandonar i ens va deixar un préstec hipotecari increïble. Jo tenia 18 anys acabats de fer. La meva mare i jo vam estar a punt de perdre-ho absolutament tot. Sense que ella sabés res, vaig deixar els estudis i em vaig posar a treballar en una feina corrent, però el sou no arribava ni per pagar el deute.

Llavors vaig recordar que una amiga estava en aquest món i vaig pensar: «Si ella ha pogut, jo també podré». Així va ser com vaig començar a ser una escort. Treballant només dos mesos vaig poder estalviar prou per eixugar una gran part dels deutes. Òbviament, la meva mare encara no sap com vaig guanyar els diners. L’hi vaig amagar no perquè m’avergonyís del que feia, sinó perquè ella és una persona molt reservada i molt tancada, i dubto molt que ho entengui.

Després d’aquella experiència, vaig decidir tornar-hi. ¿Per què? Ja no necessitava els diners per als deutes, sinó per finançar-me els estudis. També em vaig adonar que realment m’agradava el que feia. Em venia de gust seguir coneixent homes que m’aportessin més a nivell personal, psicològic i econòmic que els nois de la meva edat, amb qui gairebé no tinc temes de conversa.

No m’he gastat mai els meus ingressos comprant per omplir armaris de roba, ni per sortir de festa els caps de setmana. Sempre he tingut plans de futur. Em segueixo formant, viatjo i sóc feliç podent portar la meva mare a un bon restaurant sense preocupar-me pel compte, tenint la possibilitat d’accedir a una sanitat digna i sense llistes d’espera, podent estudiar sense haver-me de preocupar per la matrícula.

Ara m’he pres un petit descans, però hi tornaré quan acabi una part dels estudis. Es preguntaran, ¿per què t’has apuntat al curs? Perquè les meves ganes d’aprendre no tenen límit. I vull estar més preparada de cara al retorn.

http://www.elperiodico.cat/ca/noticias/societat/meva-mare-vam-estar-punt-perdre-ho-tot-3105870

RELAT EN PRIMERA PERSONA DE DUES DONES QUE S’HAN APUNTAT AL CURSET / CHELSEA CATALANA 42 ANYS

«Vaig començar al maig i no tinc gaire experiència»

«Vaig començar al maig i no tinc gaire experiència»_MEDIA_1

V aig conèixer una professional del sexe, vaig donar voltes a la idea, em vaig organitzar durant tres mesos i vaig començar el maig del 2013. Però vaig desaparèixer entre els mesos d’agost i desembre, i ara torno a arrencar, amb més forces i amb les idees més clares. Però no tinc experiència, no he fet gaires serveis i m’he apuntat al curset per aprendre, sobretot, qüestions administratives, burocràtiques, de màrqueting. Estic elaborant el meu blog -encara no està en línia però es titularà chelsealove-, i encara que les presentacions habituals em semblen avorrides, desconec les estratègies de promoció. També m’interessa com tractar per telèfon els clients, perquè sovint no veus com es pot acabar amb una conversa que no porta enlloc, i tampoc saps molt bé quin to has d’adoptar. Sec, insinuant…

Tampoc resulta fàcil de portar l’ocultació. Encara que vas convivint amb això, no m’interessa que ningú sàpiga qui hi ha darrere de Chelsea. Naturalment hi ha una persona. Una mare de tres fills, sense parella, que va tenir una feina artística i ara porta una empresa relacionada amb la creativitat. Però al principi no em vaig posar en això per un daltabaix econòmic. Tinc els meus deutes, com tothom. Si he de ser sincera, jo vaig començar per plaer. M’agrada el sexe, i si hi ha diners pel mig, resulta més satisfactori. Així que vaig decidir compaginar els dos mons. Però ara que hi he tornat, l’economia pesa més. Necessito més diners. Com que era -i sóc- nova en això, el que personalment més m’angoixa és que em puguin fer mal, que és una cosa que no pots controlar. No vaig a cap domicili, ni a hotels. Em limito a apartaments per hores. I la meva tarifa és de 200 euros l’hora, de moment, perquè el preu és un filtre per descartar clients que no desitjo. Jo busco un perfil cultural mitjà alt, homes i dones amb qui també pugui parlar de música o d’art. Perquè no només són els diners i el sexe. També ho veig com una forma d’enriquiment personal. I això m’exigeix professionalitzar-me. Saber-ne més.

http://www.elperiodico.cat/ca/noticias/societat/vaig-comencar-maig-tinc-gaire-experiencia-3105871

4 respuestas a Curso Exprés para Prostitutas en elPeriódico

  • PaulaVip dijo:

    Muchísimas gracias a todxs por vuestros comentarios.

    Aquí esta explicado como apuntarse: http://www.aprosex.org/prostitucion-nociones-basicas-para-la-profesionalizacion/

  • pablo dijo:

    Hola, por problemas economicos me estoy viendo obligado a prostituirme. soy nuevo en este mundo de chico de compañia y me gustaria saber donde se hara este curso ya que pone precio y duracion, pero no localizacion. gracias

  • monica dijo:

    viene de correo anterior……
    En fin son muchas las historias que podría contar. Hablé mucho con ellas, he preguntado mucho, sus respuestas siempre claras, sinceras, contundentes……
    Recuerdo a una de ellas que soñaba en abrir una peluqueria .pero se había hecho mayor, estaba destrozada física y psicologicamente, pero no apartaba de su cabeza sus sueños. A esta señora la habían agradedido muchas veces por la calle, tirándoles cosas desde los coches, latas, botellas, y en una de calles mas importantes de barcelona, tampoco iba vestida de manera “escandalosa” ( no iba desnuda por la calle ni mucho menos)….A muchos las he tenido que sacar de comisería…en fin mucho que contar.
    POr eso, quiero felicitar esta iniciativa, que me sorprendió gratamente. Esto es hacer un trabajo social y humano. Esto es dignificar a las personas, que sufren, que generalmente viven marginadas, darles la posibilidad de elegir una vez sepan de verdad a lo que se enfrentan….ahora hablamos de libertad…de libertad responsable, de libre albedrío de decidir que es lo que quieren hacer y también de derechos, muchas de ellas no saben que los tienen, también de obligaciones para con la sociedad, por ejemplo cuidando su salud, y claro que es trabajo, y tal tez también exclavitud….pero también se de mucha gente que no ejerce la prostitución y que son exclavos de sus amos…..a todos los niveles…. y niños que trabajan como exclavos y no sólo en áfrica, ….y les llaman trabajo
    Y finalmente también es un camino para terminar con esas mafias que son las que realmente abusan de la mujeres, muchas de ellas niñas, y las maltratan.
    La información es poder. Informar a estas mujeres enseñarles a defenderse, a que tomen conciencia de los peligros que se enfrentan y que sean ellas, nadie mas que ellas las que decidan.
    Desde mi corazón deseo felicitar esta iniciativa creo que va orientada hacia un mundo mejor, más claro, mas libre, mas honesto, y donde todos tengan cabida.
    A los organizadores de esta iniciativa:mucha fuerza y valor!!! Para uds tambien sera un camino duro, una gran parte de la sociedad no está preparada ni dspuesta a”abrir los ojos la mundo real”. Gracias

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